Siendo sincero eso es algo que me hubiera gustado mucho por que en muchos aspectos sigo en aquella época, aunque solo. Ellos fueron encontrando otros intereses entre los que estaban el alcohol y intentar salir a ligar por ahí, cosas que personalmente nunca me han interesado mucho.
(yo durante los últimos 20 años)
El caso es que escucharle decir eso tampoco me alegró especialmente, por que no creo que sea algo que se pueda ¿corregir?
Mientras ellos estaban haciendo sus vidas con otras aficiones, sin nada que ver con las mías, yo he intentando encontrar gente con quien jugar D&D y otros títulos. Pero con muy poco éxito gracias a que la gente que encontraba o era inconstante en las partidas, o tenían un ligero interés pero preferían otras aficiones frikis. O el caso más extremo que encontré fue de un DM-tóxico manipulador obsesionado con su juego homebrew, pero que lo que quiere es una corte que le haga la ola y a la que poder gorrear dinero/comida/frikadas que jamás devolverá.
Todos hemos tenido un proceso.
Y yo les he añorado con sus particularidades y manías durante todos estos años, sus formas especiales de ridiculizar a los npcs que hacía, como con sus acciones redirigían las partidas haciendo que tuviera que dirigir sobre la marcha haciendo inútil todo lo que hubiese preparado, sus trampeos con las tiradas que incluso cuando los descubría hacía como que no lo notaba por que joder, es un juego y hay que pasárselo bien. Pero no van a volver a jugar a rol igual que yo no voy a dejar de comprar libros de rol para partidas que jamás haré.
Hace un par de años hicimos el experimento de jugar unas pocas partidas: uno del grupo original, dos amigos que se sumaron más tarde pero nunca habian jugado antes y yo, quedando fueran tres "veteranos" del grupo que viven fuera de la ciudad.
Primero intenté volver a D&D pero a una chica de este grupo reducido no le gustaba por que "es violento" y no podía resolver todos los encuentros intentando engañar o seduciendo a los npcs.
Hicimos una partida y media y como no funcionaba les propuse dirigir una campaña de Cthuluh explicándoles que es un juego de investigación y terror.
Ellos encantados, se preparan personajes a su gusto y yo mientras preparo su música para las partidas, buscando fotos antiguas para representar a personajes no jugadores, ellos me envian fotos de quienes son sus personajes y su transfondo para que la entrelace con la historia de las partidas... todo muy trabajado. La primera sesión fue un éxito, estaban totalmente implicados con la historia aun siendo el modulillo de la casa Corbitt y asustándose con el evento de la cama que se mueve sola. ¿La siguiente partida? A los pocos minutos se levantan, comienzan a poner listas de Spotify con música chorra, a charlar de otras cosas,... un desinterés total en el juego.
Cerré la minicampaña lo más rápido que pude y me convecí que tras eso se acabó jugar a rol.
Ahora creo que como mucho en el mejor de los casos utilizaría juegos de una página como Lasers y Sentimientos o Honey Heist. Cosas que no me suponga trabajo ni prepararlo ni dirigirlo por que no vale la pena dedicar horas y ilusión preparando algo que ni se van a divertir jugando ni yo dirigiendo y viendo que no funciona. Y aun así veo extremadamente difícil que incluso llegara a jugar eso.
Y la moraleja es: puedes añorar algo con todas tus fuerzas y al mismo tiempo no querer volver a hacerlo. Por que te has quemado.
Lo siento Will Byers pero lo tienes mal para volver a jugar a Dungeons and Dragons.

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